EL CUARTO DE LOS PECES

En este espacio voy a tratar de explicar lo que va ocurriendo en el cuarto en el que tenemos encerrada nuestra afición. De manera que compartamos las pequeñas victorias, adelantos técnicos y grandes fracasos con los que vivimos cada día.
No pretendo hacer un diario concienzudo de mis abatares y rutinas pero si de teneros al corriente cada poco tiempo de lo que vamos planeando y haciendo.

En este espacio voy a tratar de explicar lo que va ocurriendo en el cuarto en el que tenemos encerrada nuestra afición. De manera que compartamos las pequeñas victorias, adelantos técnicos y grandes fracasos con los que vivimos cada día.
No pretendo hacer un diario concienzudo de mis abatares y rutinas pero si de teneros al corriente cada poco tiempo de lo que vamos planeando y haciendo.
Proyecto Sturisomatichthys leightoni. pramirez 2007

Una mañana de Abril me vi en casa con cinco discos jovencitos, de unos 7cm, que un amigo, tras criarlos, seleccionó y quería ver crecer. Los introduje en un tanque de 200l (100x40x50cm) con un filtro de vaso. Los discos resultaron tener un carácter y una salud estupendos y crecieron fácilmente.
De este modo, a primeros de julio se me ocurrió la idea de introducir con ellos algún loricárido para que tuvieran entretenimiento y no se enfrentaran entre ellos. Ya mantenía con discos Hypancistrus L262 criando con éxito. Con esta referencia me fui a ver a un buen amigo que sabía se había traído peces de Brasil y Colombia, entre ellos Hypancistrus L260 ‘Queen arabesque’ los cuales me parecían una opción muy buena. Al llegar a sus instalaciones me alegró ver que tenía varias especies muy adecuadas para lo que buscaba. Varios hypancistrus, peckoltias, panaques y algunas más. Una de ellas era Sturisoma aureum, farlowella real, un grupo de cinco individuos deambulando por un tanque junto con discos salvajes. Cuando le pregunté por la afición de los sturisomas subirse y morder los flancos de los discos el se río contándome como nunca había tenido problemas con ellos. Me gustaron y mucho. Mi amigo se sorpredió sobremanera ante mi elección ya que había conseguido una pekoltias reales preciosas y los S. aureum eran muy pequeños y algo raros. Aun así, le convencí para que me vendiera una pareja. Su sexado no resultó complicado ya que según observé los odontodes del rostro un individuo lo seleccioné como macho, tenía 11cm y el siguiente que conseguí capturar resultó que carecía de ellos, 12,5cm. Esto nos sorprendió ya que con poco más de 10cm mostraban claramente rasgos de adultos sexualmente maduros.

Durante las tres horas de coche de vuelta a casa comencé a dudar de la compra que acababa de hacer. Yo había visto en los tanques de un par de aficionados S. aureum y realmente eran mucho mayores y algo diferentes. Cuando por fin pude sentarme ante el ordenador e identificar a la pareja que estaba en mi tanque me sorprendí, no eran farlowellas reales, sino Sturisomatichthys leightoni. Entonces fui recabando toda la información que pude y tras eliminar los comentarios poco fundados llegué a la conclusión de que había tenido mucha suerte con el error.
La mañana siguiente, tan pronto como puede, telefoneé a mi amigo para convencerle de que los otros tres que tenía debían de completar el grupo de cría, estos medían entre 11 y 13cm. Pasados unos días volví a reunir a los cinco individuos con la “decepción” de tener tan sólo un macho para cuatro hembras, desproporción, en principio, algo decepcionante. Encontré un artículo en Aqua News de Paul E. Turley, en el que describía la especie como ponedora paternal de substrato con la posibilidad de que un macho fecunde y cuide en el nido las puestas de varias hembras. Las cifras comenzaban a ser una ventaja para el pacífico asentamiento del grupo.
Cuando comprobé que los cinco estaban en perfecto estado los desparasité con dos tratamientos con praziquantel y los introduje con los discos. Fue un encuentro muy interesante tanto para unos como para otros. Los discos comprobaron que no eran comestibles y aprendieron a zafarse de sus represalias. Con el tiempo, he podido observar como esos pequeños diablillos tienen el carácter de sus parientes mayores. Con tan solo 10 o 12cm son capaces de establecer un territorio en un tanque comunitario. A los discos les saltan y golpean para alejarlos pero nunca les causan daños de importancia. Saben como utilizar sus armas, dentición, odontodes y colas filamentadas para establecerse y defender su sitio.
Poco a poco fueron recuperando los filamentos de sus colas. Estos son la tercera parte de su tamaño total y les confieren su aspecto característico, para esto fue definitivo que sus compañeros de tanque comprendieran que esos filamentos no eran ningún tipo de gusano.
En estos tanques la decoración es precaria ya que se prima la fácil limpieza frente a otros valores estéticos. De modo que con el fondo desnudo, sin plantar, únicamente con dos pedazos de madera y con los discos debían completar su aclimatación. El agua estaba a 28,5ºC, con 150ms-200ms y cambios días alternos del 20%.
La dieta de estos loricáridos había leído que se basaba en vegetales con complemento de proteína. Desde que llegaron comen con gusto pastillas de fondo para “plecos” y espirulina en escamas. Por otro lado, el brécol, la col, la col china, los guisantes o las espinacas que suelo emplear para alimentar a otros moradores de casa los comen con menos gana que la calabaza o el calabacín. El aporte de madera es necesario y a juzgar por la gran cantidad de desechos de esta que producen, yo diría que es una parte importante de su dieta. Por el contrario, se debe tener cuidado con el tipo y la cantidad de proteína que se les aporta, con cyclops al 5% aumentaron las bajas significativamente, los nauplios de artemia y las artemias y larvas de mosquito quedaban en el fondo, las comían los adultos en muy escasa cantidad. Las escamas o gránulos para discos no erán tocados.
A mediados de julio los discos pasaron al tanque principal y añadí un pedazo de vid, dos potentes aireadores, uno en cada esquina trasera y aumente la corriente en general del tanque. Mantuve la rutina de cambios y, por tanto, los parámetros.
El día 29 de julio el macho abandonó su escondite habitual y comenzó a limpiar uno de los cristales laterales junto a la esquina frontal. Por este lugar donde entra el agua limpia de los cambios y cae la comida del comedero cuatro veces al día. Durante el 36horas la hembra inspeccionó el lugar en varias ocasiones hasta que al medio día del 31 de julio quedo bajo el macho y en esta posición comenzó una puesta que duraría algo más de una hora. La puesta la cuidó únicamente el macho con unos 100 huevos esféricos de 2mm de diámetro. Se sitúa sobre ellos y sujetándose con la ventosa bucal al cristal, los abanica con las aletas pectorales y ventrales, así como, los limpia con la boca de cualquier cosa que se pose sobre los mismos. La hembra se queda en las inmediaciones protegiendo el territorio y evitando que otras hembras puedan acercarse al nido, perdiendo con los días el interés.


El primer alevín nadaba pasados cuatro días, el segundo 24 horas más tarde. El sexto día eclosionaron la mitad de los huevos, nadando desde ese instante para situarse a lo largo de la corriente creada por los aireadores. Aún tardaron 48 horas en salir los últimos pequeños. Estos medían unos 8mm y prácticamente no se les aprecia el saco vitelino.
Durante los días 6 al 16 no pude atender el tanque por lo que tuvieron que conformarse con un comedero con una mezcla en polvo a base de espirulina cuatro veces al día sin cambios de agua. Cuando regrese a las rutinas tan solo había perdido un 10% de los pequeños, cosa que pareció frenarse con el primer cambio de agua. En este tiempo los alevines ya medían entre 10 y 12mm. Cabe destacar que de entre todos, tres presentaban una falta de pigmentación o una coloración significativamente más clara.

16 días después de la primera puesta, la segunda hembra repetía el proceso y desovaba en el rincón del macho sin importarles en absoluto la gran cantidad de peques que ramoneaban por todas las superficies del tanque. En el nido había unos 90 huevos.
Entre el quito y el sexto día tras la puesta eclosionaron los huevos de la segunda puesta. Pasadas 12 horas el macho estaba nuevamente limpiando el rincón con la tercera hembra, grávida, en las proximidades.
Después de un cambio de agua, el día 27 de agosto, 10 días después de la segunda puesta, completan la tercera. Se siguen sucediendo alternándose las hembras de dos en dos reuniendo en el nido del macho unos 150 a 200 huevos con dos o tres días de diferencia. En las ocasiones en las que una tercera ha tratado de poner en el mismo nido la mayoría de sus huevos ha terminado por el fondo del acuario. En mi opinión, son demasiados simultáneamente y el macho no puede hacerse cargo de ellos.
Con dos meses los jóvenes ya sobrepasan los 4cm con sus filamentos caudales perfectamente formados. Son ya réplicas perfectas de los adultos.
Con ocho meses el dimorfismo sexual es evidente. Con 8cm, los machos muestran sus odontodes claramente mientras que las hembras ya tienen el abdomen redondeado típico de su gravidez. Estas ya intentan poner en el nido del macho dominante aunque este no parece permitírselo. Para su consuelo siempre hay un jóven dispuesto a criar y se presta con mayor o menor éxito.
La dieta de los alevines se basó en una mezcla de lo que comen sus progenitores en polvo. Tanto las pastillas de fondo como la espirulina al 50% cuatro veces al día. Si bien he podido comprobar como en tanques maduros sin tantos pequeños y con una buena producción de film en los cristales el ratio de crecimiento y supervivencia se dispara, pasa de un 5% a un 80% prácticamente. Se alimentan dejando los cristales impecables.
Pueden criarse en colonia de cría llegando a una población de unos 30 individuos en 200l.
Por último señalar la gran compatibilidad de estos loricáridos con todo tipo de peces, desde los pequeños Panaque maccus o Corydoras sp. hasta los más grandes Panaque nigrolineatus o Baryancistrus sp. L018. Lo mismo ocurre con tetras o discos. Como contrapartida la rivalidad entre machos es manifiesta no debiendo de haber más de uno por cada grupo de cría. Como los demás miembros de su familia precisan grandes tanques donde poder alimentarse con agua limpia y abundante corriente prestando especial atención para evitar la succión de los alevines en sus primeros meses.
NOTAS:
1. Estos loricáridos son estríctamente vegetarianos y ya he advertido del riesgo de la alimentación con alto contenido en proteinas:
Los cyclops al 5% mezclados con su alimentación habitual aumentaron significativamente las bajas en alevines.
Ultimamente he probado un producto en escamas de la casa Tropical, "Spirulina forte", con el que he tenido un resultado catastrófico. No sólo he perdido cientos de alevines sino que ademas tres subadultos han perecido con evidentes signos de problemas digestivos.
2. La temperatura de cría de esta especie es por encima de 28ºC. Si la temperatura baja de por debejo de este umbral dejarán radicalmente de criar aunque viven perfectamente a 26ºC.
Total de Comentarios 3
Comentarios
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Escrito 17/02/2009 a las 09:52 por acropora
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Escrito 17/02/2009 a las 10:26 por Saruman
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Escrito 04/06/2009 a las 00:12 por blackbass1













